El cargador, la obra, la luz y el mantenimiento corren por nuestra cuenta. Tú prestas los parqueaderos y te llevas el 3% de todo lo que venda ese punto, sin invertir un peso.
Estamos escogiendo los primeros sitios. No los estamos llenando: los estamos escogiendo.
Lo escribimos completo para que no pierdas el tiempo. Si tu sitio no cumple algo de esto, te lo decimos ahora y no después de una visita.
Dedicados de verdad: con señalización y con alguien que los haga respetar. Con uno solo también hablamos, pero hay que acordar cómo se libera.
Es lo que decide qué equipo cabe. Si no sabes cuánta hay —que es lo normal— lo miramos nosotros: no hace falta que averigües nada antes de escribirnos.
El punto es público. Si solo van a cargar los de adentro —residentes, huéspedes, tu flota— el modelo que te sirve es otro, y también lo tenemos.
El equipo y su obra los pagamos nosotros y se quedan en tu sitio. Es lo único que no podemos negociar: por debajo de ese plazo no alcanza a amortizarse.
Tú, el administrador o la asamblea. Ninguna de las tres es un problema; solo cambian el calendario, y preferimos saberlo desde el primer día.
Centro comercial, oficina, gimnasio, hotel, restaurante, parqueadero público. Cuánto se queda el carro es lo que decide si va carga lenta o rápida.
Seis preguntas y te decimos qué pensamos. Sin correo, sin registro y sin que te llame nadie: la respuesta sale en esta misma pantalla.
Dedicados al punto, no compartidos.
Si no sabes, escoge «no sé»: lo miramos nosotros.
El equipo y su obra los pagamos nosotros.
Falta la ciudad.
Sobre la venta, no sobre lo que nos quede: el número con el que compruebas tu plata es el mismo que ves en tu panel. Sin mínimo y sin cuota de nada.
El equipo, la instalación, la obra eléctrica y el mantenimiento son nuestros. Si el punto se daña, lo arreglamos nosotros. Si el punto no vende, no nos debes nada.
El punto se instala con su propia medida. Donde no se pueda independizar el contador, te reembolsamos exactamente los kilovatios que marcó el cargador.
Cuántas cargas, cuántos kilovatios y cuánto se vendió, carga por carga. Tu porcentaje se calcula sobre esa misma cifra: no hay un número tuyo y otro nuestro.
¿El cargador lo quieres poner tú y quedarte con el 94%? Ese es el otro camino.