Tú dedícate a tu negocio. El cliente escanea, paga desde su celular y el cargador se activa solo. Sin fricciones ni personal dedicado.
No montas pasarela ni facturas nada. Nosotros le cobramos al conductor, emitimos la factura electrónica de cada carga y te consignamos con el detalle completo.
Tu punto tiene página propia, se indexa en Google como un lugar y trae al conductor hasta la puerta con el «cómo llegar». Y la cara es la tuya: tu logo y tu color en la pantalla de carga — gratis, sin condiciones.
Sin matrícula y sin mensualidad: cargador que no vende, no paga. Tú fijas el precio de tu energía; nosotros cobramos, facturamos y te consignamos.
Una vez al mes
6%
de lo que vendas
Cortamos el día 1. Cuando aceptamos tu factura y tenemos tu cuenta, te consignamos en hasta 3 días hábiles. Sin matrícula y sin mensualidad: cargador que no vende, no paga.
¿Prefieres cobrarle tú a tu cliente —en la habitación, en la cuota, en tu caja— y que nosotros solo midamos? Son $90 por kilovatio gestionado: así funciona.
Tu plata no espera al fin de mes. Cuando la necesites, desde tu panel: nos pasas tu factura electrónica por lo acumulado y te consignamos. ¿No facturas? Nosotros generamos el documento y no tienes que hacer nada.
Desde ahí no cuesta nada. Por debajo pagas solo lo que cuesta el giro —lo ves en pantalla, en vivo, antes de confirmar— y decides tú: cóbralo ya pagando, o déjalo sumar (no se vence nunca) y cóbralo gratis. Sin mínimo y sin límite de veces.
Contados desde que aceptamos tu factura y con tu cuenta registrada, con el detalle carga por carga. Lo que vendes hoy queda cobrable mañana: cerramos cada día, no cada mes.
Cada venta sale con su factura electrónica ante la DIAN, emitida por nosotros. Y sin permanencia: el cargador es tuyo, y si un día te quieres ir, te vas.