
El control manda. Solo los residentes previamente autorizados en el sistema pueden habilitar los cargadores. Adiós a los visitantes colados gastando la luz comunal.
El equipo de seguridad está para cuidar el edificio, no para ir a prenderle o apagarle el taco de la luz al del Tesla. El residente escanea, Nicola autoriza por debajo, y la energía fluye.
A fin de mes, el administrador descarga un reporte exacto de cuántos kilovatios consumió cada apartamento. Se suma al recibo de administración y listo. Sin cálculos manuales ni peleas en la asamblea.
La propiedad horizontal define a cómo le cobra el kilovatio al residente. Nicola solo cobra 10 pesos por kilovatio gestionado. Sin costos ocultos de instalación de software ni mensualidades fijas por la plataforma.
Nicola Carga no es un sistema aislado. Está estructurado bajo protocolos robustos (OCPP 1.6-J) para integrarse sin fricción con los sistemas de software de Propiedad Horizontal más avanzados del mercado, centralizando toda tu gestión en un solo lugar.